WhatsApp API + CRM: el nuevo esquema comercial de las empresas en expansión
Hasta hace poco, vender productos a través de WhatsApp parecía una continuación lógica del proceso de ventas. Un cliente pregunta, un vendedor responde, se entablan conversaciones y, con suerte, se cierran ventas. Este enfoque puede funcionar bien en empresas pequeñas, donde resulta sencillo, rápido y tiene un cierto toque personal que otros canales ya no ofrecen. Sin embargo, esto cambia cuando el negocio empieza a crecer y las conversaciones se convierten en una parte inevitable del proceso.
Una de las distinciones que a menudo pasa desapercibida es la diferencia entre la presencia de WhatsApp y la presencia de un sistema de ventas basado en mensajería.
La integración de un CRM para WhatsApp convierte las notas sueltas, las conversaciones, los chats en el smartphone o las capturas de pantalla enviadas apresuradamente a otros colegas a través de WhatsApp Web en un historial de comunicación unificado, que incluye todo lo que se discutió con el cliente, lo que se ofreció, cuándo se esperaba la respuesta, etc. Aunque a primera vista pueda parecer solo un paso organizativo más, de hecho, determina que la propiedad de toda la cartera de ventas recaiga en la propia empresa y no en empleados concretos, cuyas responsabilidades, calendarios de vacaciones o incluso su salida no puedan influir en el proceso.
Además, organizar las conversaciones de esta manera mejora otro punto igualmente importante: la continuidad. Un cliente no debería tener que contar toda su historia cada vez que se comunica con un nuevo vendedor. Aunque la conversación haya comenzado con un mensaje privado, continuado por correo electrónico, pasado luego a las redes sociales y terminado por teléfono, el equipo de ventas debe comprender todo esto. La comunicación omnicanal no debería significar solo disponibilidad en varios canales, sino también la posibilidad de comunicarse con un cliente a través de múltiples canales.
El uso de una WhatsApp API también implica abrir el acceso a posibilidades adicionales de automatización. Recordatorios de citas, mensajes automáticos sobre pagos, notificaciones sobre artículos añadidos al carrito o incluso el seguimiento tras consultas: cualquier acción puede automatizarse para garantizar la continuidad en caso de dificultades. Si se utiliza correctamente, esto permitirá reducir el tiempo de inactividad y evitar que el cliente se salga del proceso de ventas por este motivo. Pero si no es así, conducirá a la generación de spam.
Como resultado del uso extensivo del servicio en combinación con la comunicación estándar, muchas empresas se dan cuenta de esta realidad. Un gran número de contactos con mensajes llenos de contenido irrelevante puede arruinar rápidamente la reputación y reducir la confianza en la empresa. Por lo tanto, es crucial tener siempre en cuenta a quién se le está hablando y qué mensaje sería más apropiado en este momento. Además, algunas personas tienden a sobrevalorar la personalización al contactar a los clientes.
La integración con un CRM también permite replantearse cómo se lleva a cabo la gestión del equipo. Sin dicha conexión, la eficacia de los vendedores solo se puede medir a base de conjeturas u observaciones. Con ella, se acumulan muchos más datos: tiempo de respuesta, conversaciones en curso, tasa de conversión, oportunidades ganadas, campañas más exitosas, etc. Esta característica puede no parecer atractiva a primera vista, pero es probable que sea más valiosa que todas las demás juntas.
El uso de indicadores clave de rendimiento también facilita distinguir los hechos de las impresiones. Quizás, un departamento de ventas se sienta sobrecargado porque no puede hacer frente al volumen de trabajo. Pero también es posible que enfrente dificultades durante ciertas horas y requiera más personal para manejar los mensajes entrantes. Y a veces las campañas parecen tener bastante éxito porque son muy activas, aunque al final no logran generar ventas. Pero si no se mide nada, esos errores se vuelven evidentes y causan pérdidas.
El sistema de ventas basado en la mensajería está diseñado principalmente para el crecimiento y la escalabilidad, pero eso no significa la desaparición del factor humano. Por el contrario, este canal conserva sus beneficios y aporta organización.
WhatsApp puede servir como herramienta para interacciones rápidas y personalizadas, pero con algunas limitaciones en cuanto a volumen y eficiencia. La API, el CRM y otras características no son funciones separadas; forman parte de un sistema complejo que es necesario para los equipos de ventas modernos.
El objetivo de replantear el enfoque de la mensajería consiste precisamente en considerar a WhatsApp como un canal que debe complementar el sistema de ventas. No hay improvisación, sino más bien una abundancia de información. Ya no hay que depender de un vendedor que lo sabe todo y más porque lo recuerda todo.