La importancia de un buen abogado

Hoy en día todos necesitamos de un buen abogado ya que en un país plagado de leyes malhechas necesitamos alguien que nos guie por los vericuetos legales que hay en la actualidad. Es como tener un buen contador que nos guíe en el laberinto kafkiano que significan las continuas reformas fiscales.

Pero, ¿qué debemos hacer para conseguir un buen abogado que en los momentos de crisis sepa llevarnos a un buen puerto? Esto implica, entre otras cosas, lo siguiente:

1. Que posea algo tan simple como es título y cédula profesional, que aunque sea una verdad de Perogrullo es lo que le va a dar acceso a toda la documentación existente en los juzgados al estar debidamente acreditado ante las autoridades.

2. Que se mantenga actualizado participando en los cursos y diplomados que ofrezcan los colegios y barras de abogados, así como las instituciones de educación superior.

3. Que esté colegiado ya que es garantía de seriedad en su práctica profesional porque dichas agrupaciones ofrecen una certificación que te mantiene al día.

4. Que tenga experiencia en su disciplina porque hay abogados que por no dejar de ir al cliente agarran casos para los que no tienen experiencia y el cliente es el que la lleva.

5. Que tenga una vasta red de relaciones que le permita acceder a los lugares mas inverosímiles ya que esta situación permitirá acceder a niveles socioeconómicos difíciles de penetrar.

6. Poseer pensamiento estratégico que le permita diseñar de una manera eficaz la defensa de su cliente.

7. Aunque se nos haga extraño, saber politizar un caso para influir en los jueces cuando tienen línea política para perjudicar a nuestro cliente, algunas veces otros poderes presionan a los jueces para estos sigan una supuesta razón de estado.

8. De preferencia poseer un posgrado.

9. Ser muy didáctico para explicar al cliente las fases de un proceso para que esté preparado para tener a la mano los requerimientos del proceso y no engañarlo haciéndolo albergar falsas esperanzas, porque hay que recordar que el que dice la última palabra es el poder judicial a través de las diversas instancias y pedirle que sea paciente, ya que en nuestro país los juicios son largos aunque con el nuevo sistema oral se van a acortar.

En cuanto a los clientes, es necesario posser lo siguiente:

– Cultura general jurídica que permita entender algo del lenguaje y conocer las etapas de un proceso.

-En este país es una realidad innegable que tienes que demostrar que eres inocente a la autoridad ya que por lo general los agentes del ministerio público están mal pagados y lo que les importa es sacar la chamba sin importar a quien perjudiquen.

-Armarse de paciencia y seguir puntualmente las etapas del juicio acudiendo periódicamente al juzgado a revisar los acuerdos respectivos y a las diversas instancias según sea el caso.

-Acordar los costos y las entregas de dinero con el abogado, porque eso de que le pidan dinero y se despreocupen del caso los puede llevar a experiencias desagradables.

Juan Carlos López Espinoza.

 

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