EL CLUB DE LAS IDEAS: ¿A CUÁL PERTENECES?

De las ideas, la Imaginación, la Creatividad y el Pensamiento de Diseño… Ser parte de un Club siempre ha sido sinónimo de pertenencia; de status a veces hasta de Glamour.

 

Algunos Clubes los ubican en el mundo en zonas lujosas e inaccesibles; otros clubes se dan el lujo de seleccionar a los que quieren serán sus miembros.

Descartan a los que no cumplen sus requisitos que pueden ir desde tener una cuenta en dólares, una tarjeta de plástico negro, vestir de determinada manera, o ir a determinada universidad privada.

Todos en general deseamos ser parte de algo: ser parte de alguienes, “ser quiénes”; tener una tarjeta que nos identifique y nos haga parte de un grupo; todos queremos ser parte de algo más grande, más importante y obvio: que sea muy exclusivo.

Que nos dé altura, que nos relacione con otros quiénes más importantes que nosotros, más conocidos o más exitosos…

 

¿Qué pasaría si te invitara al Club de las Ideas? ¿Cuál sería tu referente? ¿Cuáles serían los requisitos para entrar a un selecto Club de las Ideas?

 

6 THINKERS PARA CADA SITUACIÓN

Existen diversos tipos de thinkers en el mundo de la Innovación, incluso tenemos toda una gama y especialidad en algo llamado marketing emocional, dedicado a entender y observar lo que sienten las personas.

Abarca desde el tono de voz, las emociones que les causa una compra, un producto o el recibir un servicio. Este concepto fue desarrollado por Marc Gobé, quien desarrolló las actitudes de la empresa con el fin de encontrar un vínculo afectivo duradero con sus clientes.

Así, logra que estos sientan la marca como algo propio y necesiten contribuir a su crecimiento y supervivencia. Una de las herramientas básicas es la utilización del “amor por la marca”, o lovemark, así como la corporalidad y sus experiencias con los productos y servicios

De allí surge el Customer Experience o Customer Think. La experiencia del cliente es un proceso mismo que un Emotional Thinker sabrá descifrar, pues sabe que elproceso de experiencia del cliente no comienza y termina en la tienda.

Como cualquier proceso, éste puede funcionar perfectamente (o ir horriblemente mal); puede contener numerosos escenarios y puede ser analizado, re-diseñado, y optimizado.

Representantes de ventas, sitios web o centro de llamadas extienden el lovemark desde el momento en que el cliente conoce dicha empresa. Esto, al día de hoy, es muy solicitado en todas las organizaciones y, si es bien ejecutado, puede durar para siempre.Otra división de thinkers se relaciona con el proceso mental de medir y explicar con exactitud lo que pasa en el campo de la efectividad y la eficiencia. De allí el nombre de Lean Thinking o Thinkers Lean, quienes sistematizan el pensamiento en procesos de producción.

La base del pensamiento Lean es muy sencilla: medir y obtener datos de forma continua para eliminar o corregir aquellas tareas o procesos que no aportan valor al producto final o al cliente final.

Adicional a esto, trabajan bajo la premisa Value Creation para potenciar aquello que sí aporta valor, todo esto con el foco puesto en la mejora continua.

Tenemos a los Storytellers que trabajan desde la imaginación en la mente, desde la perspectiva de cómo contar una historia, ya sea el forma gráfica o en forma de cuento; ¡lo cual, por cierto, le encanta a nuestro cerebro!

Estamos originariamente ligados a las historias y cuentos y nos atraen desde siempre. Contando historias ha sido la forma en que hemos mantenido las tradiciones y culturas en el mundo.

También están los Business Thinkers, Business Intelligence o Bussines Develop, que trabajan desde la creación de un entorno más inteligente donde los proyectos y  personas involucradas den su máximo rendimiento y contribuyan a la mejora de la productividad en las empresas.

También están los Creative Problem Solvers, todo un regimiento de fuertes y sesudos pensadores que han desarrollado una metodología muy poderosa para pensar en cómo resolver problemas por medio de la creatividad. En el mundo de hoy, se les conoce como CPSI o creativos del pensamiento.

Y, por último, los Design Thinkers, que llevan a cabo el mejor y más increíble de los procesos:

  • Primero, entender a los consumidores: ir a observar qué en verdad hacen con los productos, para qué los adquieren y cuáles son las necesidades que cubren
  • Segundo, de qué manera esos productos o servicios son empáticos a las personas y no solo por su uso común sino por la capacidad que ese producto cubre desde las necesidades internas de bienestar, qué les provoca al llevarlo a sus mundos y de qué manera eso los hace más felices y los lleva a descubrir algún tipo de nueva forma de consumirlo o usarlo.

 

Adicional a esto, el Thinker trabaja desde el entendimiento: hace todo un proceso de prototipado con diversas ideas (nobel ideas) y estructura el pensamiento para entender desde diversas perspectivas.

Busca nuevas formas de hacer las cosas, relaciona el mundo del usuario y trata de entender las necesidades. Ubica la forma en que será llevado a las manos del consumidor final y le da un último toque: “la propuesta de la experiencia humana”.

Los encuentras a todos trabajando en la educación desde el Critical Thinking, descrito por el Consejo Nacional para la Excelencia en el Pensamiento Crítico como “proceso intelectualmente disciplinado de conceptualización, aplicación, análisis, síntesis y / o evaluación de la información recopilada o generada por la observación, la experiencia, la reflexión, razonamiento o comunicación, como guía para la creencia y la acción”.

Entonces, ¿a qué Club te gustaría pertenecer?

Saludos siempre; desde el Pensamiento Disruptivo.

Carolina Salazar

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