Playbook PRO: La nueva batalla de las marcas ocurre en los momentos muertos
Durante años, el marketing buscó capturar grandes momentos: un concierto, un partido, una campaña de televisión o una visita al punto de venta.
Hoy la batalla es distinta.
Las marcas más innovadoras están compitiendo por algo mucho más pequeño, pero mucho más frecuente: los segundos de atención que existen entre una actividad y otra:
Esperar un Uber.
Estar en una fila.
Esperar un vuelo.
Lo que antes era tiempo perdido se está convirtiendo en uno de los activos más valiosos para las marcas.
El crecimiento de categorías como las bebidas Ready To Drink (RTD) refleja una transformación más profunda en el comportamiento del consumidor.
La decisión ya no siempre pasa por la planeación.
Pasa por el contexto.
Por el estado de ánimo.
Por el antojo.
Por ese impulso que aparece y desaparece en cuestión de segundos.
Por eso no sorprende que el segmento RTD haya crecido a tasas aceleradas durante los últimos años. Lo que está creciendo no es únicamente una categoría de bebidas. Está creciendo una nueva forma de consumir.
La evolución de Sol Mezclas resulta interesante porque la marca entendió que ya no basta con estar presente cuando el consumidor tiene sed.
Hay que estar presente cuando tiene atención.
Bajo la plataforma "Se Antoja", la marca ha construido una narrativa alrededor de las decisiones espontáneas.
Pero el movimiento más interesante es la creación de "Se Antoja Darle Play", una experiencia diseñada para intervenir momentos de espera en espacios como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Tren Suburbano y plataformas digitales de movilidad.
La lógica es sencilla: si las personas pasan minutos esperando, ese tiempo puede convertirse en una oportunidad de interacción.
No se trata únicamente de publicidad. Se trata de entretenimiento.
Durante décadas las marcas compraron espacios. Hoy están comprando contexto y la diferencia es enorme.
Antes bastaba con aparecer frente al consumidor.Ahora hay que ofrecer algo que justifique su atención.
Por eso vemos una creciente inversión en:
- Experiencias gamificadas.
- Interacciones digitales.
- Plataformas de movilidad.
- Ecosistemas de entretenimiento.
Las marcas ya no compiten únicamente contra otras marcas. Compiten contra TikTok. Contra Instagram.Contra Netflix o contra cualquier cosa que pueda ocupar esos segundos disponibles.
Durante años se habló de que como ejecutivos debemos conquistar la mente del consumidor, hoy las marcas más exitosas están conquistando algo más difícil: los espacios vacíos entre una actividad y otra.
Y en la economía de la atención, esos pequeños momentos pueden valer más que cualquier campaña masiva.