Del sótano al reconocimiento internacional: el camino de Mario Blásquez

Del sótano al reconocimiento internacional: el camino de Mario Blásquez
Mario Blásquez, Fundador de B-V Arquitectura

Mario Blásquez nació en Poza Rica, Veracruz, una ciudad pequeña que, según él, fue clave para formar su carácter y confianza. Proveniente de una familia de médicos, rompió con la tradición al elegir la arquitectura como vocación.

“Lo que más me dio el haber nacido en una ciudad tan pequeña fue la seguridad… me forjó para cualquier cosa en la vida”.

Después de iniciar sus estudios en la UDLAP, decidió trasladarse al Tecnológico de Monterrey en busca de mayores retos académicos. Aunque implicó perder tiempo en revalidaciones, esa decisión marcó el inicio de su desarrollo profesional.


Ocho años en el desarrollo inmobiliario

Antes de dedicarse al interiorismo, Mario construyó una sólida carrera en el desarrollo inmobiliario. Trabajó en empresas como Orange Investments, Capital Natural y Metric Development Group, participando en proyectos de gran escala.

Durante casi una década, se identificó plenamente con ese sector:

“Yo creía que iba a morir siendo desarrollador inmobiliario… me encantaba lo que hacía”.

Sin embargo, esa etapa también le permitió adquirir habilidades clave en gestión, negociación y ventas, que más adelante serían fundamentales para su propio despacho.


Las “pasiones temporales” como filosofía profesional

Uno de los conceptos más relevantes de su historia es el de las “pasiones temporales”: la idea de que una vocación puede cambiar con el tiempo sin que eso represente un fracaso.

“Hoy creo firmemente en las pasiones temporales… profesionalmente hablando, definitivamente las hay”.

Mario reconoce que dejar atrás una carrera consolidada implicó incertidumbre, pero también libertad. Para él, no aferrarse a una sola identidad profesional fue clave para evolucionar.

“No tengo idea de qué voy a hacer en 10 años, y no me importa… mientras sea algo que me dé paz”.

El descubrimiento del interiorismo en Cancún

El giro hacia el interiorismo comenzó de manera orgánica, cuando ayudó a sus suegros a remodelar un departamento en Cancún. Sin proponérselo, ese proyecto despertó una vocación que había estado presente desde su infancia.

“Desde chiquito me gustaba acomodar la casa, mover los sillones, prender velas… ya lo traía desde ahí”.

Ese primer proyecto se convirtió en una vitrina natural. Vecinos y visitantes comenzaron a preguntar quién lo había diseñado, lo que derivó en una cadena de nuevos clientes. En un solo edificio, llegó a realizar más de 25 departamentos.


Emprender en tiempos de incertidumbre

La decisión de independizarse llegó en plena pandemia, con su esposa embarazada y sin una estructura empresarial formal.

“Me aventé sin pensarlo… con cuatro perros y mi esposa embarazada”.

De regreso en Monterrey, instaló su primera oficina en el sótano de su casa. Desde ahí atendía a clientes mientras convivía con el ruido cotidiano de su hogar.

“Era traer mi corazón en la mano y decir: confía en mí”.

Esa etapa fue clave para construir la reputación de B-V Arquitectura desde la cercanía y la honestidad.


Redes sociales como motor de crecimiento

Otro pilar del crecimiento de su despacho fue el uso estratégico de redes sociales. Aunque al inicio le generaba incomodidad grabarse, decidió salir de su zona de confort.

“Empecé desde el miedo, la incomodidad y el terror a ser criticado”.

Su constancia lo posicionó como uno de los primeros arquitectos en compartir procesos, obras y experiencias de forma abierta. Hoy, su comunidad digital supera los cientos de miles de seguidores y funciona como una plataforma de credibilidad y generación de negocio.


Trabajar con figuras públicas

Gracias a su visibilidad y reputación, Mario comenzó a colaborar con personalidades del espectáculo y el entretenimiento, incluyendo a Marc Anthony, Danna Paola y actores reconocidos.

Sobre su experiencia con el cantante, recuerda:

“Era una calidad de persona impresionante… súper servicial con todos”.

Para él, estos proyectos no solo representan prestigio, sino validación profesional:

“Lo más valioso no fue el exposure, fue la credibilidad”.

Una visión basada en autenticidad y respeto

A lo largo de su trayectoria, Mario también ha aprendido a seleccionar cuidadosamente a sus clientes. Rechaza trabajar con personas que no respetan a su equipo, priorizando la cultura interna del despacho.

“Si desde el primer día tratan mal a mi equipo, es una red flag”.

Esta postura refuerza su visión empresarial: crecer sin sacrificar valores.


Un camino en constante evolución

La historia de Mario Blásquez es la de un profesional que se ha permitido cambiar, explorar y reinventarse. Desde una ciudad pequeña en Veracruz hasta liderar un despacho reconocido, su trayectoria demuestra que el éxito no siempre sigue una línea recta.

Con B-V Arquitectura, ha construido una marca basada en pasión, disciplina, comunicación y autenticidad, demostrando que el interiorismo puede ser también una plataforma para contar historias, generar comunidad y transformar espacios con sentido.


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