Cómo proteger tu empresa desde el inicio: claves legales con Mónica Maldonado
En un entorno donde muchos emprendedores postergan los asuntos legales, la experiencia de Mónica Maldonado Quintanilla, titular de la Notaría Pública 160 y de la Correduría Pública No. 30 en Nuevo León, demuestra que el respaldo jurídico es una pieza clave para el crecimiento sostenible de cualquier empresa.
Abogada egresada del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, con estudios de posgrado en la Universidad de la Sorbona, Mónica ha construido una carrera que combina experiencia corporativa, visión internacional y un profundo conocimiento del derecho mercantil. Tras su paso por firmas internacionales y empresas como PepsiCo, regresó a la correduría de su familia para consolidar su vocación como fedataria pública.
Hoy, es la primera mujer en Nuevo León en contar con fe pública federal y estatal, otorgada por la Secretaría de Economía y el gobierno estatal.
Corredor público y notario: dos figuras clave para las empresas
Durante la entrevista, Mónica aclara una de las dudas más comunes entre emprendedores: la diferencia entre corredor público y notario.
“El corredor público está especializado en empresas y en actos de comercio. Su función es dar forma legal a las relaciones mercantiles”.
El corredor público no solo funge como abogado, sino también como valuador, intermediario y árbitro mercantil. En cambio, el notario público también puede intervenir en temas civiles, como testamentos y compraventa de inmuebles, áreas que no competen al corredor.
Esta doble especialización permite a Mónica ofrecer una asesoría integral, adaptada a las necesidades reales de los negocios.
El arbitraje: una alternativa ágil a los juicios
Uno de los temas centrales es el arbitraje mercantil, una herramienta poco conocida pero altamente efectiva.
“Un conflicto puede resolverse en seis o nueve meses, en lugar de tardar años en un juzgado”.
A través del arbitraje, las partes acuerdan someterse a la decisión de un corredor público, quien emite un laudo con valor legal. Este mecanismo reduce costos, protege la confidencialidad y fomenta acuerdos más rápidos.

El acta constitutiva: más que un trámite
Para Mónica, el acta constitutiva es el cimiento de toda empresa.
“Es el acta de nacimiento y el acta de matrimonio entre socios”.
En este documento no solo se define la actividad económica, sino también las reglas de operación, toma de decisiones, rendición de cuentas y mecanismos de solución de conflictos. Una constitución mal elaborada puede convertirse en la causa principal de disputas futuras.
Su enfoque es claro: escuchar al emprendedor, entender su modelo de negocio y diseñar un documento a la medida.
Contratos, firmas digitales y certeza jurídica
La entrevistada también destaca la importancia de formalizar contratos con ratificación ante fedatario, incluso mediante herramientas digitales.
“Tener un contrato ratificado elimina la primera defensa: ‘no es mi firma’”.
Gracias a plataformas certificadas y a la Norma Oficial Mexicana 151, hoy es posible firmar documentos a distancia con plena validez legal, lo que agiliza operaciones sin sacrificar seguridad.
Valuación de marcas y activos intangibles
Otro tema relevante es la valuación de marcas. Para Mónica, una marca es un activo que impacta directamente en los ingresos.
“El valor de la marca es qué tanto te ayuda a generar utilidades”.
A través de análisis financieros, proyecciones y revisión documental, los corredores pueden determinar cuánto aporta una marca al valor total de la empresa, información clave para inversionistas y procesos de crecimiento.
Asesoría legal como ventaja competitiva
Más allá de trámites, Mónica concibe su labor como un acompañamiento estratégico.
“No es obligación del emprendedor saberlo todo, pero sí es nuestra obligación asesorarlo”.
Desde permisos municipales hasta contratos de suministro, su visión es anticipar riesgos y construir estructuras sólidas desde el inicio.