Herramientas Legal y Contable

Documentos básicos para la protección de tu startup

Conoce qué documentos legales necesitas tomar en cuenta para el comienzo de tu startup y la importancia de ellos.

Por: Gerardo Macías, socio fundador de Astelaris.

Al iniciar tu startup, posiblemente lo último que tengas en mente sea cubrir tus temas legales. Sin embargo, más pronto que tarde, si las cosas salen acorde a lo planeado, tendrás que cuidar tanto su estructura como su operación. Esto va a ser de todo tu interés para tener un marco claro y sólido con tus socios, para levantar capital, y para cubrir el alcance de tus responsabilidades frente a terceros.

En el mundo ideal, quisieras tener estos temas cubiertos, al menos en su versión inicial, desde un inicio. Aunque, es común hacerlo un poco más adelante, post MVP y ya en etapa de iteraciones. Eso funciona perfecto, siempre y cuando no dejes de cubrir todos los temas. Puede no parecer tan importante al principio, pero tanto tu estructura corporativa, como los documentos con los que levantes capital en distintas rondas, como la protección legal de tu operación, irán tomando un lugar cada vez más relevante para tu startup. Será tan importante que, si en algún punto no están bien implementados, le puede costar la vida a la startup.

Sobre su estructura, debes tener una sociedad adecuada para estos proyectos, y convenios completos entre socios. La sociedad más natural en México para una startup, es la Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI).

¿Por qué sí integrarse a la SAPI?

  • Tiene mejores protecciones de minorías (10% para asiento en el consejo y auditor adicional; en la SA es 25%)
  • Obligaciones de no competencia (aunque lo harás en contrato de todos modos)
  • Te permite pactar derechos económicos dispares
  • Cuenta con toda la versatilidad de la SA tradicional

Los elementos primero y tercero (umbral de 10% y derechos económicos dispares) serán sumamente relevantes en tus rondas de levantamientos, porque protege más al inversionista y porque tendrás mayor margen de maniobra con los distintos tipos de series de acciones por asignar en las distintas rondas de levantamiento de capital.

Todo lo que debes conocer antes de tener un socio

Sobre los temas entre socios, debes tener un convenio entre accionistas que cubra todos los temas relevantes. La realidad es que no es tan complicado, simplemente son temas que en ocasiones no se platican de inicio, ya sea por desconocimiento o por falta de enfoque, y es importante tener alguna postura en sintonía entre los fundadores.

¿Qué temas tocar en un convenio?

  • Objeto y plan de negocios
  • Necesidades de capital
  • Funciones y responsabilidades
  • Particularidades de la operación
  • Administración y reporte de información financiera
  • Métricas clave KPIs
  • Propiedad intelectual
  • No competencia y oportunidades nuevas de negocios
  • Reglas para transmisión de acciones (derechos preferentes, drag y tag along)

Adicionalmente, puede que la startup invite gente clave bajo un esquema de vesting, que es un esquema para la suscripción progresiva de acciones de la startup con el transcurso del tiempo y el cumplimiento de metas. Y también puede ser que los mismos fundadores estén vesteados, para protección de todos.

Estadísticamente, un gran porcentaje de emprendimientos tiene problemas en los primeros 5 años, meramente por falta de acuerdos claros entre socios.

Acerca de los documentos legales

Luego tendrás que cuidar los documentos legales con los cuales buscas levantar capital del mercado. Debes saber que hay distintos tipos de rondas y distintos tipos de documentos que son más idóneos que otros, dependiendo de la etapa de levantamiento. En cuanto a etapas, puede que sea pre-semilla, semilla, Serie A, Serie B, Serie C, Serie D o subsecuentes, y Oferta Pública Inicial (IPO).

En etapas tempranas, querrás levantar capital de Friends & Family, o de inversionistas Ángeles, con una Nota Convertible o un SAFE; el SAFE es un contrato de suscripción futura de acciones.

Cada uno de esos documentos, tiene sus pequeñas reglas de usanzas del mercado, y es de tu interés asegurarte que desde el inicio levantes capital con documentos que no te entorpezcan levantar más capital en rondas futuras, ya sea porque diste un porcentaje demasiado grande en forma prematura, como porque se le impongan a la startup reglas demasiado rígidas en un levantamiento temprano; esto es común en el mercado de Private Equity, pero no estamos en ese mundo, estamos en capital de riesgo o Venture Capital.

Todos en este mundo sabemos que la startup hasta antes de alcanzar Market Fit se va a dedicar a iterar y pivotear, y esos ciclos repetitivos son muy rápidos y frecuentes, por lo no quieres tener obstáculos de papel que te impidan volar sin límites insensatos en esa etapa. 

Dentro de la operación de tu startup

En términos generales, tu operación se cubre con tus Términos y Condiciones de uso del sitio web o plataforma, y con tus contratos. Si esto fuera una pregunta de examen, te diría que hacemos contratos con todo el mundo, súper amplios y blindados, como se dice en EUA with belt and suspenders. Pero, así no es la realidad: en la práctica los niveles de formalidad de tus distintas contrapartes, y los cambios en tu modelo de negocios en etapa inicial, no te permitirán eso.

La clave está en que identifiques el nivel de formalidad adecuado para el tipo de contraparte, como para que un documento no deje de ser una protección legal plena pero que tampoco entorpezca la operación.

Administrar tus Términos y Condiciones es relativamente fácil, porque en términos de volumen, están publicados y como tal constituyen un marco vinculante y obligatorio para quien quiera utilizar tu sitio o plataforma: o sea, el uso del sitio o plataforma es voluntaria por parte del usuario, y su uso está sujeto a su aceptación de los Términos y Condiciones, entonces ahí tú cubres todos los ángulos y ya solamente debes estar al pendiente de actualizar los ajustes necesarios cuando ocurran.

¿Qué temas tocar dentro de los Términos y Condiciones?

  • Alcance de servicios
  • Propiedad intelectual
  • Conducta del usuario
  • Tecnología de terceros
  • Canales y filtros de seguridad
  • Privacidad
  • Pagos
  • Cancelaciones y devoluciones
  • Terceros involucrados
  • Suspensión y denegación de servicios
  • Exclusión y alcance de responsabilidades y garantías

Tus contratos, en los casos en que sí haga sentido tenerlos, pueden variar desde algo muy informal como una carta, a un contrato más robusto. El punto, es que primero identifiques el nivel de formalidad viable en cada tipo de relación, y luego cuidar el alcance de su contenido.

En elementos, cuidamos primero sus elementos esenciales, posteriormente los incidentales, y finalmente los accesorios.

En español, eso significa que debes identificar primero con total claridad el tipo de contrato aplicable con cada tipo de contraparte que existe en tu modelo operativo y, después, que identifiques todas las variables accesorias de cada contrato. Esas variables accesorias pueden incluir desde, por ejemplo, la geografía aplicable a una distribución exclusiva, a las penas convencionales aplicables.

Cuida que el diseño de tus contratos cubra bien tus riesgos pero no contenga disposiciones que hagan menos atractiva a tu startup.

Mantén un marco uniforme de contratos

Define bien tus modelos y utilízalos con consistencia, de lo contrario no se puede medir ni administrar tu riesgo, y ese es un tema serio.

Como bonus track, no olvides que bajo Lean Startup vas a pivotear, entonces cada vez que hagas cambios relevantes en tu modelo operativo o de negocios, asegúrate de confirmar si hay actualizaciones relevantes que se deban reflejar en papel.

De nuevo, esto no es la esencia de tu startup, pero conforme vas creciendo, no hacerlo bien puede ser un obstáculo para que tu startup se convierta en scale up, que es lo que todos deseamos. 

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