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¿Cómo combatir la pandemia con datos?

Los datos juegan un papel angular en varias áreas de nuestra vida, pero hoy, más que nunca, pueden ser una herramienta vital en la lucha contra la pandemia que nos azota.

Los datos son esenciales para ayudarnos a comprender dónde estamos, hacer predicciones para saber hacia dónde vamos, así como para tomar mejores decisiones que sean basadas en información trabajada y no en opiniones, o intereses personales o colectivos.

“Las personas se deben mantener informadas para poder actuar correctamente, tomar decisiones más apropiadas e implementar medidas de seguridad acordes a su nivel de riesgo y ubicación, por ello, es crucial asegurarse de que los datos que vemos sean veraces, precisos y que capturen la realidad sin sesgos. Deben ser de fácil acceso y que estén explicados de manera sencilla para que sean fáciles de entender para cualquier persona”,

Juan Manuel Wong Urrea, director general de LUPPA (Plataforma de Información Geoespacial para el Bienestar de México)

Para entender lo que estamos viviendo se necesitan datos, muchos datos. De ahí la importancia de contar con herramientas que acopien, analicen y simplifiquen éstos.

Por ello, de acuerdo con LUPPA, plataforma para conocer y difundir la situación del COVID-19,  hay tres formas en que los datos nos ayudan a enfrentar la pandemia:

Prevenir contagios

Durante la crisis sanitaria, la energía se ha concentrado mayormente en disponer de infraestructura para la atención de los pacientes enfermos y a conseguir el material necesario para poder atenderlos; sin embargo, y a pesar de los esfuerzos por prevenir los contagios en la ciudad, y las recomendaciones para quedarse en casa sean insistentes, aún hay gente en las calles.

En este caso, los datos resultan de gran ayuda, ya que se  pueden identificar las zonas de mayor o menor riesgo al analizar información de la evolución de la pandemia sobre el territorio.

Esta información permite a los ciudadanos tomar mejores medidas de seguridad o evitar visitar ciertas zonas, especialmente si son parte de los grupos de riesgo, como adultos mayores,  diabéticos e hipertensos.

Los datos ayudan a las autoridades a tener un mayor control de las distintas zonas infectadas, para saber dónde tienen que redoblar el esfuerzo para mantener a la gente en casa y, con ello, evitar que se propague el virus.

Datos mucho más precisos

Lo que no se puede medir, no se puede mejorar. En este sentido, los datos cobran una gran importancia, pues nos permiten saber cuál es la situación actual a través de diferentes estadísticas oficiales como pacientes confirmados, sospechosos, recuperados y defunciones. 

Sin embargo, hay una serie de datos correlacionados que nos permiten conocer la realidad de una manera más precisa, como la tasa de incidencia, de movilidad humana, letalidad o incluso la densidad de población. 

No podemos olvidar que los datos a menudo se convierten en parte del registro histórico de la realidad, por lo que sus sesgos, errores e imprecisiones se reflejan para la posteridad y tienen la capacidad de definir lo que sucedió o no en un momento histórico determinado. 

Monitoreando el movimiento de la población

México se encuentra en una situación especial debido al trabajo informal. Tan sólo en el último trimestre del 2019, el 56.2% de la población ocupada se encontró laborando dentro de este sector, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.

Lo que indica que, pese que es necesario mantenerse en casa, mucha gente necesita salir a trabajar para sobrevivir.

En este sentido, resulta importante considerar  las tendencias de movilidad humana  y de respeto a las recomendaciones de distanciamiento social, para evaluar el riesgo de aumento de casos  en una región específica. 

Esto se logra analizando los registros de dispositivos móviles que interactúan con redes de wi-fi públicas, así como de aplicaciones que recopilan la ubicación de los dispositivos, para así calcular cuáles son los desplazamientos de la personas, las zonas más concurridas o con más riesgo de infección.

Con ello, las autoridades pueden tomar acciones para prevenir o controlar el tránsito de las personas en dichas áreas.

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